Elecciones sindicales de la AGE. Una muestra de la representatividad de los sindicatos oficiales
El pasado 18 de junio se celebraron las elecciones sindicales en la Administración General del Estado (AGE) y es de suponer que siguen mangoneando los mismos que lo hacían hasta ahora. Decimos que es de suponer porque ni la Administración ni los sindicatos que han participado en ellas están dando los resultados; solo en aquellos casos que un sindicato ha ganado con un cierto margen respecto al resto o alguno que ha crecido en votos se molesta en decirlo. Esta opacidad es más que sospechosa.
Un ejemplo de lo que decimos es lo que está ocurriendo en Badajoz. Nuestro sindicato solicitó al día siguiente de las elecciones, el 19 de junio, a la Delegación del Gobierno en Extremadura los datos correspondientes a las elecciones sindicales celebradas en la provincia de Badajoz, pero no unos datos de quien ha ganado y cuantos miembros en la Junta de Personal y Comité de Empresa ha obtenido cada sindicato, sino algo más completo para poder analizar el comportamiento del personal y la representatividad real de los sindicatos oficiales:
- Número total de funcionarios y laborales con derecho a voto
- Votos obtenidos por cada candidatura, tanto por mesas como en conjunto
- Número de delegados, tanto en la Junta de Personal como en el C. de Empresa
- Porcentaje de participación por Organismo o mesa electoral, tanto por mesas como en conjunto
Casi dos meses después hemos vuelto a reiterar la petición. Los datos que pedimos no suponen un trabajo extra ni son como para que le duela la cabeza a quien tenga que anotarlos ya que son datos que están en las actas que se levantaron en las mesas electorales y que, sin lugar a dudas, están más que trabajados por los responsables de la Administración y de los sindicatos, entonces ¿por qué nadie les ha dado a conocer?
LA REPRESENTATIVIDAD REAL DE LOS SINDICATOS
Una posible explicación a este silencio ominoso puede estar en que ningún sindicato de los que se presentaban puede estar tirando cohetes de alegría. Según los datos que recogimos a los pocos días así quedaron las cosas en la AGE de Badajoz: 

Como se puede observar en las tablas, de 1.380 funcionarias y funcionarios con derecho a voto, lo han ejercido 6591, el 47,75 %, siendo la abstención del 52,25 %. Si a la abstención (721) le sumamos los votos blancos (30) y nulos (28), votos que por unos motivos u otros se ha evitado que vayan a los sindicatos, nos encontramos que a los miembros de la Junta de Personal solamente les han votado 573 personas, el 41,52 % de las plantillas.
Los sindicatos, según el número de votos obtenidos, tienen esta representación real: CSIF, el 15,8%; CGT y USO, el 6,09%; UGT, el 5,87%; CCOO, el 4,86% y FEDECA, el 2,83%. Pero como quien no se consuela es porque no quiere, los sindicatos prefieren hacer sus porcentajes sobre los votos válidos (631) y así presumen de unos resultados que ni por asomo tienen: CSIF, el 34,55%; CGT y USO, el 13,31%; UGT, el 12,84%; CCOO, el 10,62% y FEDECA, el 6,18%.
Les guste o no, la realidad es que como se arrogan la representación del 100% de las plantillas -1.380 personas- los cálculos se han de hacer sobre el total, no sobre la parte; es decir, tal y como hemos indicado, representan al 41,52%. Ni tan siquiera a la mitad del personal.
Cuesta entender, con estos resultados, la alegría que muestran en sus notas algunos sindicatos. Más de la mitad del personal funcionario pasa de ellos, sin embargo las leyes les otorgan la representación del 100% de la plantilla a nivel provincial porque luego, en las Mesas de negociación, solo están aquellos sindicatos que alcancen un 10% del cómputo global; es decir, UGT, CCOO y CSIF (no sabemos cómo ha quedado la USO). Estos tres sindicatos representan en Badajoz al 26,52% del censo (366 personas) y en Madrid, en las Mesas Centralizadas, con apenas poco más de una cuarta parte, representarán al 100% de la provincia. Ver para creer.
En laborales las cosas mejoran un poco para los sindicatos institucionalizados ya que es el 68% (798 personas) quien vota, siendo la abstención del 32% (238 personas). Todos los sindicatos presentes en el Comité de Empresa representan a 470 personas, el 64% de las plantillas de personal laboral.
La representación real de cada Organización sindical es la siguiente: CSIF, el 15,35 %; CCOO, el 20,24 %; UGT; 24,05 % y USO, el 4,21%. Al igual que en el caso anterior los sindicatos inflan estos porcentajes calculándolos sobre los votos válidos y no sobre el total de la plantilla. Son técnicas de estadística creativa.
Resumiendo, tanto número y tanto porcentaje quizás impida ver el bosque sindical, que no es otro que un sistema parido a imagen y semejanza del político pero en el que siempre están los mismos ya que las leyes sindicales promocionan y apoyan el bisindicalismo dotándolo de medios económicos (subvenciones directas e indirectas, cursos de formación, etc.) y estructurales (locales y liberados, principalmente) que los sitúan en clara ventaja frente a los demás sindicatos cuyo objetivo no pasa de poder ser uno más de esa casta privilegiada.
Se haga lo que se haga dentro de este juego, o las buenas intenciones de algunos sindicatos y/o personas –que no dudamos que las tengan– no sirve de nada porque se han puesto barreras infranqueables ya que lo que interesa es tener una casta sindical que sea cómplice de todas las tropelías que se cometen contra los empleados y empleadas públicas a cambio un reconocimiento institucional con las prebendas que antes hemos señalado.
La alternativa al sindicalismo de delegación no puede ser otra que el de la participación; un modelo sindical en el que nadie tenga más derechos que el resto de trabajadoras y trabajadores y en el que se pueda revocar en cualquier momento a una persona si se considera que no lo está haciendo bien y en el que todo acuerdo que nos afecte sea sometido a consulta vinculante de las trabajadoras y trabajadores.